• Erotofobia. Es un miedo irracional hacia todo aquello que tiene que ver con el sexo y la sexualidad, y es un trastorno complejo cuyos síntomas pueden variar de un individuo a otro. Algunos sienten un gran temor al entrar en contacto con objetos sexuales, otros sienten pánico a la intimidad sexual y otros a la penetración. Las personas con esta fobia pueden experimentar altas dosis de miedo a cualquier tipo de acto sexual o a la posibilidad de intimar con otra persona.
  • Genofobia. También se le conoce como coitofobia, se refiere al miedo irracional y los picos de estrés ante las relaciones sexuales con coito. Los individuos con esta patología pueden iniciar relaciones románticas, disfrutar de actividades como besos o abrazos, pero sienten un gran temor a las relaciones sexuales y la penetración.
  • Gimnofobia. O nudofobia, es el miedo a la desnudez. Es un trastorno complejo en el que las personas tienen miedo a estar desnudas y que lo estén las personas de alrededor. Este miedo puede indicar problemas de imagen corporal o sentimientos de inadecuación, aunque también puede ocurrir como consecuencia de una experiencia traumática.
  • Hafefobia. Se caracteriza por el miedo al contacto físico, es decir, a ser tocado, y a menudo afecta a todas las relaciones, no sólo los de una naturaleza romántica. Algunas personas lo experimentan al mínimo contacto, mientras que otras ante un contacto más prolongado.
  • Filemafobia. Es el miedo a los besos. Puede tener muchas causas y a menudo está vinculada a las preocupaciones físicas, como una preocupación por el mal aliento o incluso a la fobia a los gérmenes.
  • Dispaurenia. En este caso la ansiedad se desata por el miedo al dolor que sienten las personas durante la penetración durante los encuentros sexuales. La padece aproximadamente el 5% de la población femenina. Hay productos que mitigan y ayudan a la lubricación, sobre todo cuando se llega a determinadas edades en las que la menopausia provoca un cambio hormonal. Puede ser la antesala del vaginismo, dificultad de realizar el coito, debido a la contracción involuntaria de los músculos del tercio inferior de la vagina.
  • Medolmacufobia. Exclusiva del sexo masculino, esta fobia hace referencia al pánico a perder una erección ya conseguida en plena relación. Esta fobia se da principalmente entre los hombres más inexpertos y aquellos que no tienen mucha confianza ni seguridad en la cama. Hay casos extremos en los que hay hombres que pueden llegar a rechazar sistemáticamente cualquier tipo de contacto con una mujer para no enfrentarse a dicha situación.
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