La eyaculación precoz es una disfunción sexual en la que el hombre eyacula antes de penetrar a la mujer, o lo hace a los pocos segundos después de haberlo hecho. Se trata de una falta de control del reflejo eyaculatorio.

En una relación sexual se pueden diferenciar tres etapas: la de excitación que lleva a la erección, la de meseta que es la que se debe prolongar con el coito y el control de la eyaculación, y el orgasmo que es cuando se produce la eyaculación.

¿Qué factores favorecen la eyaculación precoz?

Aunque se piense que el origen es un problema anatómico, este supone en realidad un 10% (provocado por enfermedades como las infecciones de próstata o uretra, hipersensibilidad del glande…). El 90% restante se debe a factores psicológicos o ambientales. A su vez, la depresión, el estrés, la ansiedad… predisponen a desarrollar eyaculación precoz, ya que provocan que disminuya la serotonina, un neurotransmisor muy importante en el control de las emociones.  

La mayoría de los hombres experimentan eyaculaciones rápidas en sus primeras experiencias sexuales, debido a la ansiedad que genera el no tener experiencia previa.

A continuación te proponemos una serie de ejercicios que te ayudarán a aguantar más tiempo a mantener la erección, para que puedas disfrutar plenamente de tus relaciones sexuales. Con esto se trata de conseguir la erección del pene y estimularlo, tratando de contener el máximo tiempo posible la eyaculación sin eyacular, haciendo pausas las veces que sean necesarias para alargar el momento de la eyaculación.

  • Ejercicios musculares. Se trata de los ejercicios de Kegel para el fortalecimiento de los músculos pubocoxígeos, que son los que se encargan de la micción y la eyaculación. ¿Cómo realizarlo? Durante una o dos semanas, detén la micción durante 10 segundos, de esta forma identificarás los músculos y podrás controlarlos. Poco a poco y cada día realiza ejercicios de contracción diez veces seguidas, cada pocas horas. Poco a poco irás notando que irás adquiriendo mayor control en tus reflejos.
  • Ejercicios de respiración. Es importante intentar mantener el control sobre la frecuencia respiratoria durante las relaciones. Intenta bajar el ritmo y respirar profundo y de forma pausada, incluso pausa los movimientos, sobre todo cuando notes que vas a llegar al orgasmo.
  • Ejercicios de pareja. Recomendamos limitar los juegos sexuales con la pareja, no en el tiempo pero sí en los roces y en la manipulación de la zona genital, limitando a masajes, besos… Durante la penetración, en lugar de desplazar el pene hacia adelante y hacia atrás, mejor realizar movimientos circulares con la pelvis, de forma que se reduce el roce del glande dentro de la vagina.
  • Ejercicios de masturbación. Lo ideal es que a través de este hábito logres realizar los ejercicios que ayuden a retardar la eyaculación. Consiste en parar cuando se siente que se va a eyacular y dejar que pase el momento de máxima excitación antes de reanudar el masaje del pene). Prueba a observar cuáles son las zonas que mejor beneficiadas se ven al momento y cuánto tiempo puedes aguantar el orgasmo. Si quieres aguantar más con tu pareja, prueba a masturbarte un rato antes del encuentro sexual, ya que por lo general la segunda eyaculación tarda más que la primera.
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