La cuarentena no se lo está poniendo nada fácil a esas parejas que por diversos motivos no han podido pasar juntos el confinamiento. Si bien hay ciertos modos de mantener viva la llama a distancia, como hemos hablado anteriormente, el cuerpo reacciona ante la falta de actividad sexual.

El ser humano es un ser social, y actualmente la necesidad de distanciamiento social nos afecta tanto física como psíquicamente. ¿Qué ocurre en nuestro cuerpo si estamos en “sequía” más tiempo del normal?

  1. Disminuye el apetito sexual. Cuando se pasa un tiempo sin sexo, es normal que el deseo disminuye. El sexo nos proporciona endorfinas que nos hace que cuanto más lo practicamos, más nos apetece. Pasa igual al contrario, si estamos un tiempo de abstinencia, el cuerpo no lo necesita.
  2. Exceso de estrés. El sexo está ligado a un buen equilibrio mental y físico; en el momento en que dejamos de practicarlo las dificultades diarias hacen que estemos más estresados.
  3. Baja autoestima. Las endorfinas que se producen durante el sexo elevan el estado de ánimo, y sin estos estímulos naturales las personas pueden ser propensas a sentirse más deprimidas.
  4. Debilita el sistema inmunitario. Los factores emocionales tienen una gran incidencia en nuestra salud física, ya que contribuyen a fortalecer nuestro sistema inmunológico. Estudios demuestran que la salud física mejora cuando nos sentimos anímicamente bien.
  5. Disfunción eréctil. En el caso de las personas mayores como las mujeres en la menopausia, quedarse sin sexo durante largo tiempo produce en las mujeres, que la falta de penetración haga que las paredes vaginales pierdan su grosor y la vagina pierda la capacidad de lubricarse; al igual que en los hombres puede llegar a producir atrofia en la musculatura del pene con la consiguiente posibilidad de padecer disfunción eréctil.

Hoy en día la falta de sexo puede estar vinculada a problemas psíquicos que requieran atención, como desequilibrios hormonales, problemas cardiovasculares, diabetes, hipertensión entre otros.

Debemos entender el sexo como una vía para alcanzar el bienestar, la felicidad y el equilibrio físico y psíquico. Obviamente, hay quien elige voluntariamente prescindir de la actividad sexual para llevar a cabo procesos de crecimiento personal (de esto hablaremos en otra entrada). Lo que podemos tener claro es que el sexo nos aporta innumerables beneficios en todos los sentidos, y es fundamental adquirir una buena salud sexual para sentirnos bien por dentro y por fuera.

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